Residencia en tiempos del coronavirus y su impacto fiscal

Paloma López

Dir. Área Financiera

Las restricciones a la libertad de circulación impuestas a raíz del COVID-19 han tenido y están teniendo consecuencias en diversos ámbitos de nuestras vidas, entre los que se encuentra el tributario, pues nadie se escapa de Hacienda. Esta limitación a la movilidad geográfica afecta a la residencia fiscal de los contribuyentes, lo que en un contexto de inseguridad jurídica crea multitud de dudas.

En circunstancias normales, la residencia fiscal de una persona física se establece en función del tiempo de permanencia en un territorio, fijando en 183 días del año natural el límite a partir del cual una persona pasa a ser contribuyente en España, como regla general.

Por tanto, teniendo en cuenta que la residencia fiscal se fija en función del tiempo de permanencia en un territorio y que la pandemia ha provocado circunstancias anómalas en la libre circulación, alterando el tiempo de permanencia de una persona en un territorio, es obvio que se requiere algún tipo de medida al respecto que nos aporte cierta seguridad jurídica.

Al respecto, la OCDE ha recomendado a los países miembros que, ante estas circunstancias excepcionales, flexibilicen la normativa en materia tributaria para reflejar de modo fiel la imagen de la residencia fiscal. Así, recomienda a las Administraciones Tributarias que atiendan a periodos más extensos que los establecidos para circunstancias normales.

En este sentido países como el Reino Unido, Alemania, Francia, Holanda, Luxemburgo, Bélgica, Irlanda o Australia han establecido normas en su ordenamiento por las que no se computan los días que una persona permanezca en su territorio como consecuencia de las extraordinarias limitaciones de movilidad provocadas por la crisis del Covid-19.

Por su parte, en España, la Dirección General de Tributos no ha atendido a estas recomendaciones, manteniendo rígida la norma para la determinación de la residencia fiscal, aún a pesar de la anomalía vivida. La misma, tanto en la contestación a la consulta V2516-15 como en la relativa a la consulta V1983-20, ha declarado que seguirá considerándose residente fiscal en España al ciudadano que permaneciese en España más de 183 días, aunque fuese a causa de un ingreso hospitalario de larga duración. Así, sea por la razón que fuere, si el contribuyente permaneció en España durante más de ese período temporal, aunque fuese a causa del Estado de Alarma, el mismo tendrá que declarar sus impuestos ante las Administraciones Tributarias españolas.

Hay que ser prudentes, ya que la casuística puede ser variada, pero podemos estar ante conflictos de residencia entre España y otro país, que se tendrán que resolver, en caso de existir, a través de los Convenios para evitar la doble imposición, y darse situaciones en las que la persona afectada se encuentre sometida a doble imposición.

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