Descifrando las consecuencias fiscales del Brexit

El 1 de noviembre de 2019 Reino Unido dejará de ser un Estado miembro de la Unión Europea. Todavía no está claro cómo y de qué manera se certificará esa salida ni cual será el status quo en el que se producirá. Bajo el gobierno de Theresa May, Reino Unido acordó implantar la idea de un periodo de transición hasta el 1 de enero de 2021(aunque dicho acuerdo no fue rubricado por el Parlamento británico) que seguiría permitiendo la aplicación de la legislación comunitaria, el mercado interior, la unión aduanera y el resto de políticas comunitarias en el Reino Unido.

A la espera de ver si se llega a un acuerdo antes de que se cumpla el tiempo límite o se pacta la aprobación de una tercera prórroga para seguir negociando, en estos momentos el principal punto de conflicto en las negociaciones sigue siendo la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

Por lo visto en el desarrollo de las conversaciones, lo más probable es que se dé una salida sin ningún tipo de acuerdo, lo que supondría someter a las tarifas arancelarias todos los intercambios comerciales entre los países miembro de la UE y el Reino Unido en el marco general de la Organización Mundial del Comercio.

En el caso de llegar a un acuerdo, podría llegar a darse un escenario en el que se implantase un sistema aduanero común, por lo que se permitiría la libre circulación de mercancías, de manera que no se aplicasen controles ni restricciones aduaneras al movimiento de los bienes. Sin embargo, todo depende de los acuerdos que pudieran suscribir ambas partes. De esta manera, podrían plantearse unos aranceles distintos, reducidos en determinados tipos de productos, aunque no se evitarían las restricciones al libre movimiento de mercancías, el aumento de los costes logísticos y el incremento del tiempo de los envíos entre ambos territorios.

Efectos del Brexit sobre el IVA

La forma en que se produzca la salida del Reino Unido de la Unión Europea afectará también al modo en que se aplica el Impuesto sobre el Valor Añadido ya que, comercialmente esto afectaría, por ejemplo al intercambio de bienes. Es decir, una entrega entre un país miembro de la UE y el Reino Unido dejaría de ser considerada como entrega o adquisición intracomunitaria de bienes y pasaría a enmarcarse en el ámbito de las exportaciones e importaciones.

Implicaciones en Imposición Directa

En cuanto a la imposición directa, la permanencia o salida del Espacio Económico Europeo por parte del Reino Unido marcará los posibles efectos del Brexit. En caso de salir dejarán de aplicarse diversas normas jurídicas favorables, se producirá un diferimiento de la tributación en algunas empresas. Además el tipo impositivo general aplicable a los no residentes pasará del 19% al 24% sobre el importe bruto.

Implicaciones a efectos de los Impuestos Especiales

También se verán afectados por el Brexit aquellos productos objeto de los Impuestos Especiales. Muchos de ellos se benefician hasta la actualidad del régimen suspensivo y dejarán de hacerlo una vez se formalice la ruptura entre Reino Unido y la Unión Europea.

Así bien, los efectos del Brexit afectarán, a una inmensa mayoría de sectores de actividad aunque los que podrían sufrirlo de forma más directa serían el financiero, energético, transportes, consumo, además del sector público, y el dedicado a la prestación de servicios profesionales. Los mercados ya se resienten en medio de un clima de incertidumbre que se manifiesta en forma de volatilidad.

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