Impuesto Digital aplazado

El día 14 de enero se comunicó que el Impuesto Digital se aplazaba hasta el próximo mes de julio, lo que generó un gran alivio en las empresas ya que en un principio este iba a comenzar el 15 de enero. En este se estipulan las primeras obligaciones de autoliquidación en Servicios Digitales (ISD) concretos.

¿Por qué este aplazamiento?

Lo más probable es que la Orden Ministerial mediante la que se aprueba el modelo de autoliquidación y el Reglamento de desarrollo de la Ley 4/2020 no estuvieran aprobados, ya que normalmente se está tardando alrededor de dos meses en hacer este tipo de trámites eficientes.

¿A quién favorece este aplazamiento?

La mayor beneficiada es la Administración Tributaria, ya que profundizará más en las características de negocios complejos, como es el caso de los de Economía digitalizada, así como de contribuyentes sujetos a operaciones ISD desde fuera de nuestro país.

Pero entonces, ¿este impuesto está operativo?

Sí, pero solo se aplica a las transacciones digitales en las que hay que tomar determinaciones inmediatas, como pueden ser los aspectos colaterales de la repercusión del ISD soportado.

¿Las empresas saben realizar el análisis de sus actividades ISD?

No, ya que aún no existen guías interpretativas para los modelos de negocio de las actividades digitales reguladas en la Ley 4/2020 (online advertising, online marketplaces y venta de datos). Además, esto se solicita por parte de los contribuyentes en el borrador del reglamento, denominado “memoria descriptiva” y que es conveniente documentar, también, por los operadores que se consideran no sujetos.

¿Hay que calcular la base imponible?

La base imponible y los ingresos son ‘líneas rojas’ ya que pueden no estar disponibles, lo que conlleva a que su capacidad de actuar como elemento de prueba está limitada. Cabe recordar, que si un contribuyente de ISD no refleja de forma válida la existencia de sistemas internos o acuerdos con terceros que aseguren la localización de los dispositivos a efectos del ISD pueden enfrentarse a sanciones que alcanzan los 400.00 euros por año de incumplimiento.

En resumen, hay que destacar la importancia de que las empresas más afectadas realicen un autodiagnóstico de todas sus actividades con respecto al ISD y del mismo modo, hagan un análisis de su adaptación para asegurar el cumplimiento de las obligaciones reflejadas en el ISD.

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