Problemas legales en la reforma de tu vivienda o local y cómo solucionarlos

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Muchas personas deciden hacer reformas de sus casas o negocios con el fin de mejorar su aspecto y habitabilidad, sin embargo, siempre existe el riego de que el proveedor no cumpla con los plazos establecidos o de que el trabajo realizado resulte defectuoso. Ante esta posibilidad, el Código Civil respalda al consumidor en su Artículo 1101, siempre y cuando exista un contrato donde se evidencie el compromiso.

Si la empresa de reformas no quiere responsabilizarse, se le puede interponer una demanda judicial donde se solicite la indemnización necesaria, pero para probar que la reforma no se ha realizado de forma inapropiada, debes solicitar un informe pericial que lo demuestre.

El contrato

Una vez definida la empresa (asegúrate de que tenga seguro de responsabilidad civil) y el presupuesto para realizar la reforma, la mejor forma de evitar sorpresas a posteriori es firmar un contrato que detalle todos los compromisos acordados, incluyendo:  

  • Objeto de la obra y funciones a desempeñar por la empresa de reformas.

  • Duración de las obras.

  • Honorarios y forma de pago.

  • Responsabilidad y garantías/penalización.

Demanda judicial

En caso de incumplimiento en cualquiera de los puntos, lo mejor es contactar un abogado desde que se produzcan los hechos. Tras solicitar el informe pericial, debe interponer una demanda ante el juzgado correspondiente. Éste, junto con las facturas, contrato y presupuesto aceptados por ambas partes, servirán de pruebas en el juicio para confirmar tu postura y otorgarte la indemnización correspondiente.

Si el problema viene de una demora en la finalización, antes de abrir cualquier proceso judicial es recomendable enviar un burofax a la empresa advirtiéndole de las posibles consecuencias legales en caso de no ceñirse al contrato.

Permisos

Ahora bien, no siempre se puede hacer la obra que uno quiere cuando deseas reformar tu casa. Toda obra está sujeta a intervención municipal y requiere de una solicitud previa donde se autorice la modificación. El ayuntamiento debe dar el visto bueno a las condiciones técnicas, estética y legales concediendo o no la licencia administrativa. De lo contrario, puedes ser sancionado.

Además de la licencia municipal, necesitamos la autorización de nuestra comunidad de propietarios por una mayoría de 3/5 de los propietarios que a su vez representen las 3/5 partes de las cuotas de participación. Sin este permiso, ellos pueden solicitar judicialmente la paralización de la obra y que se reponga a su estado anterior.

Tipos de permisos:

  • Lavado de cara: cuando se trata de arreglos sencillos dentro de casa como pintar, cambiar suelos, sustituir instalaciones de servicios de vivienda. En este caso, no es necesario solicitar una licencia (siempre cuando la vivienda no esté protegida ni afecte a ningún elemento catalogado con protección en el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid).
  • Obra menor: cuando la obra no altera la seguridad o estructura general del edificio, su configuración o estado exterior. Bastará con poner en conocimiento de la obra al Ayuntamiento a través de la Junta de Distrito, pagar una tasa consistente en un porcentaje del presupuesto de las obras y comunicarlo al presidente de la Comunidad de Vecinos
  • Obras que afectan la estructura general: cuando la obra modifique fachadas o elementos estructurales del inmueble, sí será necesario solicitar una licencia de obras. Debes presentar un proyecto firmado visado por un técnico y pagar las tasas de obra. Además, es necesaria autorización de la Junta de propietarios, dependiendo la mayoría necesaria del tipo de obra.

Por ejemplo, si vas a pintar el baño, cambiar el bidé o simplemente la bañera por el plato de ducha, no necesitas ninguna licencia. Si vas a reformar todo el baño, necesitarás una de obra menor y ya si vas a ampliar el baño, tirando un tabique o muro que pueda ser de carga o entrado en carga con el paso de los años; entonces sí deberás solicitar un proyecto.

En todos los casos, siempre será necesario el consentimiento del propietario cuyas instalaciones se vayan a ver a directamente afectadas por las obras si eres el inquilino.

¿Qué ocurre en caso de incumplimiento si no tienes documentos que te respalden?

Es muy común que las personas realicen reformas en casa sin contrato ni licencias para así evitar el pago de impuestos adicionales. Sin embargo, ese ahorro puede resultar bastante más caro en el tiempo, entre multas y problemas con la obra.

Si el constructor te falla y no existen documentos que acrediten sus servicios como un contrato o facturas claras, lo único con lo que podrás defenderte es con un informe pericial del estado de la obra. En este contexto, judicialmente sólo podrías reclamar por mala ejecución y/o daños ocasionados.

Por todo lo mencionado anteriormente, si quieres protegerte de los posibles riesgos que implica hacer una reforma y evitar en la mayor medida de lo posible pasar por una experiencia desagradable, teniendo en cuenta que de por sí hacer una obra siempre resulta estresante, genera gastos y molestias, antes de iniciar la obra, protégete eligiendo un proveedor serio, firmando un contrato bien pensado y gestionando los pagos y permisos requeridos.

Si estás pensando en hacer una reforma y tienes dudas al respecto, te invitamos a contactar con nuestro equipo de especialistas, quiénes estarán encantados de asesorarte en lo que necesites.

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