Trabajadores despedidos tras el ERTE del Coronavirus

Vanesa Paredes

Asesora

Al acabar el estado de alarma y, por tanto, las circunstancias que han conllevado a los ERTES, los trabajadores tienen que continuar con la relación laboral y volverán a contar los plazos de los contratos temporales que se encuentran suspendidos, dejando de tener efectos legales la consideración de desempleado.

Además, durante este periodo, el empleado habrá cotizado a través del fondo creado por el gobierno con total normalidad, pero no habrá adquirido el derecho a pagas extras o vacaciones durante la suspensión del contrato por el ERTE.

Por otro lado, no es cierto que en España se haya prohibido el despido, lo que se prohíbe es utilizar la escusa de la actual crisis sanitaria para acudir a despidos por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas, todos ellos menos costosos para el empresario.

Según establece la Sentencia del Tribunal Supremo de 27 de junio de 2020, si el despido se produce durante los seis meses siguientes al fin del ERTE, el empleador tiene que abonar los Seguros Sociales que el Estado ha ingresado para dicho trabajador y la indemnización debe ajustarse al salario que recibía el trabajado antes del ERTE, pero no se establece con claridad es el periodo determinado para prohibir dichos despidos por causas económicas basadas en la covid-19.

Además, mientras no se revoque el artículo 2 del Real Decreto 9/2020 expresamente, la indemnización no será de 20 días por año trabajado con un máximo de doce mensualidades, sino que al trabajador le corresponderán 33 días de indemnización por despido improcedente por un año de servicio y con un máximo de 24 mensualidades. Pero, si los contratos tienen antigüedad previa a la reforma laboral de 2012, se abonarán un total de 45 días por los períodos devengados anteriormente.

Ante esta situación, cabe recordar que siempre se deberá firmar la comunicación del despido sin olvidar la formula ‘no conforme’ y acudir a un despacho de especialistas como LaBE para iniciar el expediente de conciliación, el cual se tiene que presentar antes de transcurridos 20 días de la comunicación del despido.

En cuanto a las empresas, después del ERTE o en los meses siguientes, muchas acudirán a un concurso de acreedores por no poder mantener su actividad. Por ello, el ERTE se convertirá en un ERE, lo que conlleva a la finalización del contrato de trabajo, y por lo tanto, al despido objetivo junto a la indemnización de 20 días por año trabajado. En este contexto, si la empresa no puede hacerse cargo de la indemnización irá a cargo del Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) con los límites establecidos.

El principal problema de estos procesos judiciales es la saturación de los Juzgados y la falta de medios de la Justicia, ya que no cuenta con los suficientes recursos para está gran cantidad de pleitos, al igual que pasó durante la crisis de 2008, e incluso podrían tardar en cobrar su indemnización hasta 2 años.

Por ello, hay que acudir con rapidez a expertos como los que tenemos en LaBE, ya que supondrá una diferencia abismal a la hora de agilizar los expedientes de reclamación laboral. Nuestro equipo de abogados defiende todo tipo de despidos, se encargan de calcular la indemnización dependiendo de las circunstancias de cada cliente y determinan la cuantía correspondiente, pero con la prioridad de obtener siempre la máxima indemnización para que nuestros clientes siempre salgan beneficiados.

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