Simulacro de infección virtual por el Covid-19 a través de una APP

La aplicación móvil se llama “Radar-Covid” y el ensayo se realizará en La Gomera, con 22.000 habitantes, esperando que unos 3.000 se descarguen la app.

300 técnicos simularán estar contagiados y recorrerán la isla para comprobar que la aplicación avisa correctamente mediante SMS a los ciudadanos que hayan estado más de 15 minutos a menos de 2 metros de distancia de estos pacientes virtuales.

Para que la aplicación funcione, los usuarios, además de tenerla descargada, habrán de tener el Bluetooth activado, pues mediante esta herramienta se emiten y recogen señales de otros dispositivos. Ello acarrea el inconveniente de que la batería del móvil se acaba primero y puede ser un elemento disuasorio para su buen uso por parte de los ciudadanos.

Por otra parte, se ha planteado la irrupción en la esfera privada de los ciudadanos en lo que respecta a la recogida y tratamiento de sus datos personales. Respecto a ello, existen opiniones de todo tipo, favorables y desfavorables respecto de si esta tecnología pueda afectar a la privacidad y protección de datos de las personas.

Expertos como Jacques Bulchand, profesor de Emprendimiento y Turismo Digital de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria declara que el sistema no tiene por qué suponer una invasión de la privacidad, pues no se trata de un sistema de geolocalización, sino que “sólo los teléfonos hablarían entre ellos con un identificador que no va asociado ni a ti ni a mí, sino a los propios dispositivos”.

Por su parte, el Gobierno declara que se basa en un sistema descentralizado (no en un servidor centralizado), por lo que no recoge datos personales, sino que estos quedan en los dispositivos. Se trata, según estas fuentes, de que la aplicación avisa de si existe posible riesgo y de cómo proceder.

Indagando en la Política de Privacidad de la aplicación Radar Covid nos encontramos con que los datos que van a tratar sobre los usuarios no permitirán la identificación directa del usuario o de su dispositivo, recopilando “sólo los necesarios para el único fin de informarte de que has estado expuesto a una situación de riesgo de contagio por la COVID-19, así como para facilitar la posible adopción de medidas preventivas y asistenciales”. Además, se añade en la misma que “en ningún caso se rastrearán los movimientos de los usuarios, excluyendo cualquier forma de geolocalización”.

Es por ello por lo que la Política de Privacidad advierte directamente que no se podrán ejercitar los derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación, oposición, portabilidad ni derecho a no ser objeto de decisiones automatizadas, pues explica que “Radar COVID no almacena datos personales”. No obstante, existe en todo momento la opción de presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

Puede encontrar la Política de Privacidad de la aplicación pinchando aquí.

Así, esta APP cumple, al menos a priori, con la normativa de Protección de Datos, pues si algún usuario es diagnosticado como positivo en COVID-19, él mismo decidiría si dar su consentimiento para que se pueda enviar una notificación anónima. De este modo, los móviles que hubieran estado en contacto con el paciente recibirían un aviso sobre el riesgo de posible contagio y se facilitarían instrucciones sobre cómo proceder.

En definitiva, si el resultado del simulacro planteado a través de la app móvil es positivo, se trasladaría al resto del territorio español, siempre teniendo en cuenta que el uso de esta nueva app diseñada por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial del Gobierno es totalmente voluntario.

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