¿Cómo cuadrar los Presupuestos Generales del Estado?

Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) son la expresión de la política económica de un gobierno, o lo que es lo mismo de la política económica que puede hacer un gobierno. En todas las políticas de gobiernos, si no existe dotación presupuestaria, la política no será ni real ni efectiva. Por este motivo, el hecho de que el equipo de gobierno de Pedro Sánchez haya dado el visto bueno a su primer (y probablemente único) proyecto de presupuesto ocho meses después de llegar al Palacio de La Moncloa apunta que hasta ahora Sánchez no ha podido realizar política económica, más allá de unas cuantas ocurrencias que ya estamos empezando a pagar.

Lo que es evidente es que los presupuestos de 2019 están cargados de dígitos que llaman la atención por su complicada credibilidad. La ambiciosa recaudación tributaria, el falso control de la desviación presupuestaria e inclusive, los disparates en cómo computar algunos de los ingresos con una constante en las cuentas con las que el Presidente del gobierno quiere atraer a los independentistas catalanes adjudicándoles casi 900 millones de euros y así aguantar en La Moncloa agotando su legislatura. No obstante, la Ministra de Hacienda María Jesús Montero recalca que las cifras son realistas, aquí hacemos zoom en la letra pequeña de los presupuestos y denotan que de realistas tienen poco. Las cuentas triplican los gastos del pasado año y existe un serio riesgo de que el gasto sea mayor que lo presupuestado.

Un presupuesto tiene esencialmente tres condicionantes: la contabilidad, la economía y la política. Lo primero es que un presupuesto tiene que cuadrar: hay que prever los ingresos necesarios para financiar el gasto. Esto parece elemental, y es elemental, pero en España sólo se ha cumplido dos veces desde que comenzó la crisis: en los presupuestos del PP y Ciudadanos de 2017 y 2018.

DÉFICIT

El objetivo de déficit del 1,3% que el Gobierno ha incluido en los Presupuestos, y que subraya que se cumplirán, no es realista. Tal y como figura en las previsiones económicas de 2019 a 2021 el desfase presupuestario será del 2,1%. Esto supone una desviación del objetivo en 8 décimas, lo que se considera como un incumplimiento de 10.000 millones de euros.

IVA

Otra de las incertidumbres de estos presupuestos es la que se refiere a la recaudación por el Impuesto del Valor Añadido (IVA), donde se encuentran unos 5.000 millones de euros “fantasmas”, fruto del cambio en el llamado sistema de IVA en tiempo real, por el que las grandes empresas comunican sus facturas a Hacienda. Para 2019, la recaudación de este impuesto se calculará como si hubieran 13 meses, al incluirse también diciembre de 2018. No obstante, fuentes parlamentarias señalan que este dinero ya se contabilizó en los Presupuestos del año anterior y no tendrá impacto real en este año.

IMPUESTOS ESPECIALES

En 2019 se llevarán a cabo dos subidas del precio del diésel que, efectivamente afectan a las clases medias. Según los cálculos de Hacienda, para el bolsillo de un conductor medio, que hace al año 15.000 kilómetros de media, repostar será tres euros mas caro al mes con respecto al pasado año, lo que suponen 36 euros más al año.

SEGURIDAD SOCIAL

En su primera comparecencia como Ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, la señora Valerio acusa al Gobierno del Partido Popular de dilapidar los recursos de la Seguridad Social. Apenas unos meses después, anuncia que va a dejar sin fondos la hucha de las pensiones.

Los Presupuestos incluyen un nuevo préstamo del Estado a la Seguridad Social para que pueda pagar las pensiones de 2019. Fuentes del Ministerio de Trabajo afirman que la cuantía del préstamos de este año será similar a la del pasado año y alcanzarán los 15.000 millones de euros.

El Gobierno pretende cubrir con este préstamo todo el déficit de la Seguridad Social del 2019 para así evitar sacar ni un euro más del Fondo de Reserva, conocido como la hucha de las pensiones. De esta forma, evitará con convertirse en el Gobierno que agotó el Fondo de Reserva, en el que apenas quedan 5.000 millones de euros. Eso sí, este nuevo prestamos del Estado a la Seguridad Social significa aumentar la deuda neta del sistema, que según el Banco de España alcanzará los 61.000 millones al cierre de este ejercicio.

En definitiva, los Presupuestos de Sánchez suponen más gasto, más impuestos, más déficit y más deuda. Las medidas que contienen estos presupuestos se traducen en menor crecimiento y creación de empleo.
Entonces, ¿cómo va a cuadrar Sánchez los presupuestos? Esta es la pregunta que nos hacemos y es que es imposible que un pie del 43 entre en un zapato del 37.

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