Seleccionar página

Definición de despido improcedente

Como es bien sabido, el despido improcedente es aquel que se lleva a cabo por voluntad unilateral del empresario por causas no previstas legalmente u omitiendo el procedimiento establecido, prescindiendo el empleador, de esta manera, de los requisitos exigibles para finalizar la relación laboral y actuando indebidamente.
La consecuencia de prescindir de lo establecido por la Ley o por el Convenio Colectivo aplicable, es que ese despido, como ya hemos apuntado, sea declarado improcedente. De acuerdo con lo preceptuado en el artículo 56.1 del Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores (ET, de ahora en adelante), el empleador, ante la declaración de improcedencia del despido, “podrá optar entre la readmisión del trabajador o el abono de una indemnización”. Es decir, el empleador o empresario ostenta un derecho de opción que le permite escoger entre, o bien readmitir al trabajador despedido indebidamente o, en su defecto, abonarle la indemnización prevista para esta categoría de despidos.

Posibilidad de readmisión del trabajador en caso de despido improcedente

El presente análisis tiene como objeto examinar los efectos que acontecen cuando, efectuado el despido por parte de un empresario para con alguno de sus trabajadores, y declarado improcedente dicho despido, se acredita la imposibilidad de readmitir al trabajador despedido (por ejemplo, por cierre de la empresa o extinción de la sociedad).
El art. 110 de la Ley 36/2011, de 10 de octubre, reguladora de la jurisdicción social (LRJS, de ahora en adelante) que establece los efectos del despido improcedente, dispone, en su apartado 1.b) que, “a solicitud de la parte demandante” en esta clase de supuestos, en los que no es posible la readmisión, “podrá acordarse, en caso de improcedencia del despido, tener por hecha la opción por la indemnización en la sentencia, declarando extinguida la relación en la propia sentencia y condenando al empresario a abonar la indemnización”.

Es decir, a través de este precepto se le concede al trabajador la facultad para solicitar que la sentencia que declare improcedente el despido también declare extinguida la relación laboral en los casos en los que no sea posible la readmisión. La jurisprudencia, a este respecto, ha venido destacando que esta norma otorga una facultad a favor del
trabajador que implica, a su vez, el reconocimiento de salarios de tramitación. Los salarios de tramitación comprenden la suma de los salarios dejados de percibir desde la fecha del despido hasta la notificación de la sentencia o acta de conciliación que declare la improcedencia de dicho despido.
Por ende, la imposibilidad de readmitir al trabajador, siempre y cuando se verifique esta imposibilidad de readmisión admite (en caso de que se declare improcedente el despido), que ese derecho de opción que se concede al empleador merme y quede limitado únicamente a la indemnización, suponiendo esto, asimismo, la condena al pago de los salarios de tramitación.

¿Cuánto se le debe pagar al trabajador en caso de despido improcedente?

En consecuencia, la cantidad que se debe abonar al trabajador en estos casos incluiría, tanto la cuantía correspondiente con la indemnización propia de despido improcedente, como la suma de los salarios de tramitación pertinentes.
Es relevante destacar que reconocimiento del derecho del trabajador al abono de la indemnización y los salarios de tramitación únicamente se da si la parte actora lo interesa, es decir, si lo solicita adecuadamente mediante una demanda perfectamente planteada.

 

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Copyright © 2022 LABE Abogados y Consultores. Todos los derechos reservados  │ AVISO LEGAL Y POLÍTICA DE PRIVACIDAD | POLÍTICA DE COOKIES

💬 ¿Necesitas ayuda?
Index