Protección de los elementos de un videojuego

Fernando Arruga

Abogado Asociado

Las decisiones de los tribunales y la doctrina que perfila la protección de los videojuegos son imprescindibles para conseguir protegerlos legalmente, y para ello, hay que tener en cuenta diversas partes que lo componen:

  1. El software: es el conjunto de instrucciones utilizadas en un sistema informático y cuyo fin está dirigido a conseguir un resultado específico. Esta protección del software según el ordenamiento europeo y español se encuentra en el derecho de autor, lo que permite al creador del sistema tener explotación económica exclusiva durante 70 años. Pero en la mayoría de los casos, los videojuegos no son creados por una sola persona e incluso en ocasiones lo hacen desde dentro de una empresa, por lo que es importante realizar contratos de cesión de los derechos de propiedad intelectual sobre el creador por los trabajadores, donde será necesario el asesoramiento legal de un abogado especializado. Además, también es optimo realizar un registro notarial con el código software o su inscripción en el registro de propiedad intelectual.
  1. Elementos audiovisuales: un videojuego también está compuesto por imágenes, dibujos, videos, música, entre otros. Todos ellos, bajo la legislación de propiedad intelectual, mediante la cual es necesario registrar la cesión en su totalidad de los derechos de explotación por parte de los empleados a favor de la empresa o productora del videojuego a través de contratos, los cuales más tarde facilitan el proceso de registro para su posterior comercialización. Por lo tanto, es importante la protección de todos los elementos audiovisuales y es aconsejable el asesoramiento por parte de profesionales de ámbito legal.
  1. Guion: todos los videojuegos tienen una narrativa, es decir, diálogos entre los personajes o una narración de la trama. Esta narrativa es fundamental en procesos de merchandising e incluso, si más tarde se hace una película o un libro sobre el videojuego. Por este motivo, hay que inscribirlo en el Registro de Propiedad Intelectual, sin olvidar los acuerdos de cesión de derechos mencionados anteriormente.
  1. Marcas: son el logo, el título, la imagen de portada, el propio nombre de los personajes, los sonidos, etc., y cuyos valores económicos pueden llegar a ser muy elevados. Para protegerlos hay que inscribirlos como marca en la Oficina Española de Patentes y Marcas o en su defecto en la europea EUIPO y si es a nivel mundial en la WIPO. Con ello, se consigue el uso exclusivo de comercialización y se prohíbe su utilización a terceros.
  1. Derechos de imagen: algunos videojuegos utilizan la imagen, el nombre e incluso la voz de personas reales. Esto, conlleva un proceso de cesión de los derechos de imagen a través de contratos con estas personas. También, puede darse el caso de que se utilicen edificios o zonas interiores reales por lo que en ocasiones es necesario que el propietario del inmueble diera esos derechos de imagen. Por lo que es importante contar con un abogado para evitar posibles problemas con terceras personas.
  1. Diseños: las interfaces de los videojuegos tienen que tener una protección basada en el derecho del diseño para así tener explotación económica exclusiva, además de su registro.

Otra cuestión que hay que tener en cuenta para la protección de los videojuegos son los beta testers, es decir, los encargados de comprobar que el juego funciona correctamente. La empresa propietaria del videojuego tiene que suscribir contratos con estos probadores donde se regule la total confidencialidad, ya que estos “beta” tiene acceso al juego antes de su lanzamiento y podrían copiar el contenido. Para que esto no ocurra, en ocasiones es recomendable que se incluyan en los contratos cláusulas penales de determinadas cantidades económicas.

Por otro lado, a la hora de publicitar el videojuego en sí en determinadas plataformas es necesario tener en cuenta la normativa que regula la publicidad, puesto que los anuncios pueden contener imágenes violentas o sexistas y a su vez, estar orientado a menores. Para que esto no ocurra es recomendable pasar antes por la evaluación de un abogado y por el filtro de la Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial.

En LABE contamos con un equipo de expertos en el desarrollo de videojuegos, cuyo objetivo es trabajar junto a ti desde que surge la idea inicial del videojuego, asesorándote e indicando la normativa legal vigente en los diferentes ámbitos, hasta el momento en el que el mismo sale al mercado, ofreciendo así un asesoramiento integral, continuo y dinámico.

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