¿Fin del ‘dumping’ fiscal irlandés? Así quieren regular los países el impuesto de sociedades

La Unión Europea, Estados Unidos y la OCDE se han puesto a trabajar para armonizar el impuesto de sociedades de las multinacionales. La Administración Biden ha propuesto una tasa global corporativa de, al menos, el 15%; sin embargo, los pesos pesados de la Unión Europea —Alemania principalmente— prefieren elevarla al 21%. Por su parte, Reino Unido ha puesto más énfasis en la localización de los pagos. Con la ayuda de los expertos en fiscalidad del impuesto de sociedades de LABE Abogados, analizamos este nuevo paradigma a nivel tributario.

PREGUNTA. ¿Cuál es la finalidad última de esta armonización fiscal?

RESPUESTA. Esta convergencia lo que pretende es evitar —como de hecho ocurre— que grandes multinacionales se vayan a lugares de baja tributación como Irlanda, Bahamas o las Antillas Holandesas. En la Unión Europea, por ejemplo, existe un tipo impositivo combinado de sociedades —en porcentaje sobre beneficios en 2021— que va desde un mínimo 9% en Hungría a un máximo del 31,50% en Portugal. No obstante, Irlanda, donde se tributa al 12,50% (mitad que en España), es la preferida por las grandes corporaciones y fondos de inversión, debido principalmente a su estabilidad política y a las múltiples exenciones y bonificaciones. Esta divergencia entre países y las sucesivas quejas de ‘dumping’ fiscal han propiciado nuevos avances en la consecución de un tipo único que llevaba mucho tiempo parado en el seno de la OCDE.

P. ¿Cuándo se pretende ratificar este acuerdo?

R. La OCDE espera alcanzar un principio de acuerdo en la próxima cumbre del G-20, prevista para los días 9 y 10 de julio. Las negociaciones preliminares se desarrollan en el proyecto contra la erosión de la base fiscal de las multinacionales (BEPS, por sus siglas en inglés). La reticencia inicial de algunos países considerados cuasi paraísos fiscales ha decaído gracias al impulso de Biden y su Administración, tal y como señala Manuel Cubiles, asesor fiscal experto en impuesto de sociedades en LABE.

P. ¿Cómo deslocalizan sus beneficios las multinacionales hacia zonas de baja tributación?

R. Principalmente, lo hacen a través de dos sistemas:

Emitiendo facturas por los servicios prestados desde el mismo país que cuenta con baja fiscalidad.
Facturando en el país en el que operan realmente, pero reduciendo los beneficios a base de imputar costes por servicios ofrecidos a la matriz que se encuentra domiciliada en países de baja tributación.

P. ¿Cuál es la competitividad fiscal de España a nivel del impuesto de sociedades?

R. Si bien España tiene un tipo nominal sobre beneficios del 25%, siendo equiparable a Bélgica, Austria o Países Bajos, con las últimas reformas llevadas a cabo por el Gobierno nuestro país ha perdido competitividad fiscal debido principalmente a un recorte de deducciones, exenciones y beneficios fiscales, tras la aprobación de diversas leyes (Ley 11/2020 y RDL 26/2020, entre otras). Según los últimos datos de la Tax Foundation, España se encuentra entre los cinco países menos atractivos a nivel fiscal para las empresas, justo por delante de Italia y tan solo superada por Alemania, Portugal y Francia. En el lado opuesto, tenemos a los países más ventajosos, que son, por este orden: Letonia, Estonia, Lituania, Hungría e Irlanda.

P. ¿Existe alguna forma de ‘ahorrar’ en el pago del impuesto de sociedades?

R. Sí. Para ello es necesario conocer bien la legislación fiscal y aplicar las fórmulas más beneficiosas y que mejor se adapten a la organización. Desde LABE, en ese sentido, podemos ayudar a las empresas a diseñar una planificación fiscal más eficiente para optimizar su negocio.

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