¿Qué son las SICAVs?

¿Las SICAV’s son exclusivamente para los ricos?

En muchas ocasiones habréis oído hablar sobre dicho término en los medios de comunicación asociado a las grandes fortunas y personalidades del mundo de los negocios y  diversas áreas de influencia de nuestra sociedad. Oír está bien, pero si tu deseo es saber más sobre dicho instrumento de inversión, no pases de largo de este artículo y averigua para quien puede ser realmente una SICAV y en qué consiste.

Antes de comenzar a adentrarnos en el fascinante mundo de las SICAVs  vamos a encuadrarlas en una categoría de productos financieros para después proceder a su clasificación, y como no, a su definición y explicación sobre su carácter ‘exclusivista’ en función de su fiscalidad y dinero requerido.

Las SICAVs  pertenecen a la  categoría de productos financieros denominados Instituciones de Inversión Colectiva (ICC), conocidos comúnmente como fondos de inversión. El objetivo de un fondo de inversión, área a la que pertenece las SICAVs, es la de captación de fondos, para gestionarlos e invertirlos en activos de carácter financiero o no, estableciendo el rendimiento del inversor en función de los rendimientos colectivos. Así, si la rentabilidad de un fondo ha sido del 10% dicho montante debe repartirse entre los partícipes que han invertido su dinero en dicho vehículo de inversión en función de la cantidad de dinero que éstos hayan invertido.

Categorías

Puede dividirse en dos categorías: Sociedades de Inversión y Fondos de Inversión:

Sociedades de Inversión: Consisten en sociedades anónimas que disponen de junta general de accionistas y de consejo de administración. En esta ocasión al gozar de personalidad jurídica dicha estructura puede tomar sus decisiones de inversión sin necesidad de contar con elementos adicionales que doten de solidez a las decisiones de inversoras que dicha fórmula jurídica pudiera adoptar.

Fondos de Inversión: Se trata de un patrimonio separado que consta de una pluralidad de inversores. En esta ocasión si se precisa de elementos adicionales para dar soporte a sus actividades ya que, a diferencia de las sociedades de inversión, no tienen personalidad jurídica. De este modo, será necesario contar con una entidad gestora que es una sociedad anónima encargada de tomar las decisiones de inversión y financiación del fondo y de una entidad depositaria que es la encargada de custodiar el patrimonio de dicho fondo.

Por tanto, tras haber distinguido las distintas tipologías de las Instituciones de inversión colectiva podemos de decir que una SICAV es una sociedad de inversión pues tiene personalidad jurídica y sus decisiones son tomadas por los accionistas o participes que asistan a la junta general de accionistas. Su funcionamiento, en cierto modo, es análogo al de  una sociedad anónima pues al fin y al cabo una sociedad de inversión  es una sociedad anónima con ciertas particularidades.

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